Overlays de accesibilidad y la EAA: por qué un widget no hace que tu web cumpla
Hay un argumento de venta que ha llegado a la bandeja de entrada de casi todos los equipos web europeos desde que la Ley Europea de Accesibilidad entró en vigor el 28 de junio de 2025: instala esta línea de JavaScript y tu web cumplirá de la noche a la mañana. El producto es un overlay de accesibilidad, un widget que se coloca en una esquina de la página y ofrece texto más grande, más contraste, un "modo lector de pantalla" y, en las versiones más ambiciosas, texto alternativo generado automáticamente.
Conviene ser precisos sobre lo que hacen estas herramientas, porque el riesgo está justo en la distancia entre la promesa y la realidad legal.
Lo que cambia de verdad un overlay
Un overlay se ejecuta después de que la página se haya cargado, en el navegador del visitante. Puede cambiar el estilo de lo que ya está: agrandar la letra, invertir colores, pausar animaciones, remarcar los enlaces. Algunos intentan además parchear el código sobre la marcha, adivinando un texto alternativo para una imagen que no lo tiene o poniendo a un botón sin nombre una etiqueta deducida del icono.
De ahí salen tres consecuencias que importan para la EAA:
- No cambia tu código. El HTML que envía tu servidor es exactamente igual de accesible, o de inaccesible, que antes. Cada auditoría, cada lector de pantalla que no carga el widget, cada rastreador y cada evaluación de conformidad ven la página original.
- Solo funciona para quien encuentra y usa el widget. La mayoría de visitantes con discapacidad llegan con su propia tecnología de apoyo ya configurada: lector de pantalla, línea braille, pulsador, magnificador. No han pedido una segunda capa desconocida encima, y una queja muy documentada en ese colectivo es que esa capa estorba a las herramientas de las que dependen.
- Las suposiciones son suposiciones. Una máquina que etiqueta un botón de "Enviar" como "icono de flecha" no ha hecho accesible tu proceso de compra. Ha hecho que el error sea más difícil de ver en un informe de pruebas.
Lo que pide la EAA en su lugar
La Directiva (UE) 2019/882 (en España, transpuesta por la Ley 11/2023) no menciona widgets, sellos ni proveedores. Fija requisitos funcionales de accesibilidad para los productos y servicios incluidos (comercio electrónico, banca, transporte, libros electrónicos, telecomunicaciones y el resto) y remite a la norma armonizada EN 301 549, que para contenido web equivale a los criterios de éxito de WCAG 2.1 nivel AA.
Esos criterios hablan de lo que publicas: si cada imagen tiene alternativa textual, si cada campo de formulario tiene nombre, si todo el recorrido se puede completar con teclado, si el orden de foco tiene sentido, si el contraste es suficiente de serie, si los errores se describen con texto. Y también hablan de la organización: el servicio tiene que tener una declaración de accesibilidad, explicar cómo cumple, indicar lo que aún no cumple y dar a la gente una forma de comunicar problemas.
Las autoridades de vigilancia del mercado de cada Estado miembro pueden pedir a un operador que demuestre la conformidad. La respuesta que esperan es una evaluación frente a la norma y la documentación que la respalda. "Hemos instalado un plugin" no es una evaluación, y ningún proveedor de overlays va a firmar tu declaración por ti.
La EAA pone la obligación en el operador económico. Puedes externalizar las pruebas y las correcciones. No puedes externalizar la responsabilidad a una etiqueta script.
Los antecedentes
El mercado de los overlays creció en Estados Unidos, bajo la ADA, y es ahí donde hay más historial. Dos datos bastan para situarlo:
- Durante varios años seguidos, una parte significativa de las demandas por accesibilidad web presentadas en EE. UU. han ido contra webs que ya tenían un overlay instalado. El widget no evitó la reclamación, porque la reclamación era sobre el código de debajo.
- En enero de 2025, la Comisión Federal de Comercio de EE. UU. (FTC) ordenó a uno de los mayores proveedores de overlays pagar un millón de dólares por afirmar que su producto podía hacer que cualquier web cumpliera las pautas de accesibilidad. La conclusión de la FTC fue que esas afirmaciones no estaban respaldadas.
Más de ochocientos profesionales de la accesibilidad, muchos de ellos usuarios con discapacidad, han firmado una declaración pública pidiendo a los propietarios de webs que no confíen en los overlays. Es un nivel de acuerdo poco habitual en un campo que discute casi todo.
Cuándo un overlay no hace daño
Nada de esto significa que los widgets no sirvan para nada. A un visitante sin tecnología de apoyo que simplemente quiere la letra más grande en un artículo largo, un control de tamaño de fuente le ayuda. Si ya tienes una web accesible y añades un widget como comodidad, el widget no es el problema.
El problema es el orden. El widget va encima de una web accesible; no la sustituye. Si tu presupuesto da para la suscripción al overlay o para dos días de un desarrollador corrigiendo etiquetas y orden de foco en tus plantillas, la segunda opción te acerca a la ley y la primera no.
Qué hacer en su lugar
Un camino práctico que vemos funcionar en operadores pequeños y medianos:
- Audita los recorridos reales, no toda la web. Registro, búsqueda, añadir a la cesta, pago, contacto. Prueba cada uno solo con teclado y con un lector de pantalla, y después pasa un escaneo automático para el resto. Las herramientas automáticas detectan más o menos un tercio de los criterios; el resto necesita a una persona.
- Corrige en las plantillas. Un componente corregido arregla todas las páginas que lo usan, y sigue arreglado en el siguiente despliegue.
- Redacta la declaración de accesibilidad mientras la auditoría está reciente: qué cumple, qué aún no, cuándo lo hará y cómo comunicar un problema. Publícala donde un visitante la encuentre en un clic.
- Mete la accesibilidad en las compras. Pide a cada proveedor de un componente, un tema o un plugin sus propias evidencias de conformidad. De ahí vienen la mayoría de las regresiones.
- Vuelve a probar en cada versión. Una lista corta en la plantilla de revisión de cambios hace más que cualquier auditoría anual.
Si quieres una primera lectura de dónde está una web antes de decidir nada de esto, un escaneo automático frente a la EN 301 549 es un primer paso razonable, siempre que todo el mundo entienda que es el principio de la evaluación y no el final.

